Ideas para tener una barra en la cocina

Aunque te parezca que no tengas espacio para un office, hay soluciones ingeniosas para crear una barra de cocina en muy poco espacio. ¡Descubre cómo tener la tuya con nuestras ideas!

 

 

En cocinas americanas

El frente de muebles que separa la cocina del salón comedor es una gran ubicación para una barra de desayunos. En espacios grandes como esta cocina en rojo y blanco, el frente de armarios es doble, de modo que hay puertas que se abren desde el interior de la cocina y otras accesibles desde el salón. Gracias a su gran profundidad, es posible colocar taburetes altos en la parte del salón y mantener la funcionalidad de la encimera en la parte de la cocina. Una buena idea si tienes que hacer reformas es jugar con el pavimento en los suelos, colocando cerámica en la cocina y madera noble en el salón.

 

 

Aprovechar las esquinas

Una encimera volada es una gran solución para utilizar como barra rápida de desayunos en la cocina. Si tu cocina es grande y tienes isla, puedes prolongar la encimera hasta crear una zona hueca que podrás usar como mesa alta por ambos lados. Si el espacio escasea, lo mejor es optar por alargar la longitud de la encimera en uno de los lados de la cocina (basta con unos 25 centímetros, para poder colocar las piernas debajo). Elige los asientos siempre según el estilo de los muebles. Por ejemplo, si la cocina tiene un color predominante, opta por taburetes altos de acero y plástico en el mismo color. Si los muebles son de madera y la zona de office da al salón, puedes ennoblecer tu barra de desayunos tapizando puffs altos con telas aterciopeladas en tonos tierra.

 

 

Para cocinas pequeñas

Siempre hay una opción para colocar una pequeña barra, aunque sea un espacio para ti sola, en el que tomar un café o sentarte a leer el periódico. Si puedes prescindir de un módulo de mueble bajo, lo más fácil es ubicar allí una pequeña barra, escondiendo el taburete o la silla alta cuando no la estés usando. La otra opción es prolongar la encimera en uno de los laterales para crear una mesa volada. Y si no quieres hacer reformas, una solución fácil: adosa a uno de los frentes de armarios una balda a unos 75 centímetros del suelo, la misma altura de una mesa tradicional. Fijada con escuadras por debajo, será una mesa muy práctica para tus comidas más informales. ¡Y el juego de alturas ayuda a dar más vida a las cocinas pequeñas!

 

En una gran isla

Sin duda, una de las cocinas más soñadas se parece mucho a ésta. A medio camino entre lo urbano y lo rústico, su carácter atemporal jamás pasa de moda. Y sus grandes dimensiones permiten disfrutar de una amplia zona de desayunos y cenas rápidas en la misma isla. Aunque se tiende a unificar el tono de la encimera y los muebles para toda la cocina, aquí se ha creado un juego muy sutil utilizando los mismos muebles para la isla, pintándolos de un azul plomizo más cálido. Para la encimera, se ha prescindido del negro de la zona de trabajo y se ha optado por un granito en tonos tierra. El resultado, una superficie cálida y acogedora, ideal para una barra cómoda. Los taburetes en madera tropical, así como el suelo de madera, añaden la nota colonial que compensa la frialdad de los electrodomésticos en acero.

 

 

Aprovechar el pasaplatos

Las cocinas semiabiertas suelen contar con una gran abertura a modo de pasaplatos. Aunque el espacio sea justo, siempre cabe la posibilidad de colocar la encimera voladiza para crear un hueco debajo y situar en ese espacio los taburetes altos. Cuando no se usa la barra para desayunos o cenas rápidas, los taburetes quedan escondidos y el espacio vuelve a ser diáfano. En este caso, además, se ha aprovechado el espacio entre columnas que debía ser una entrada natural al salón comedor para ubicar la barra, y no ha sido necesario hacer obras, ya que se ha hecho integramente con pladur y pintura.

Publicado el 04/01/2013

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