Elegir los cojines del sofá

Jugar con las telas es  una de las formas más sencillas y económicas de redecorar tu casa. Los cojines pueden transformar el estilo del sofá y permitirte estrenar decoración en un momento. Te damos todas las claves para acertar al combinarlos.

El secreto para acertar al combinar cojines en el sofá es elegir un tono que se repita en todos ellos, para garantizar un hilo conductor decorativo, aunque si queremos lograr un resultado más dinámico nos puede servir como solución continuista una textura o un estampado.   

 

 
Sobre sofás claros

Tanto da si se trata de piezas de líneas puras como si son modelos más clásicos. Una tapicería en tonos claros se transforma según los cojines con que lo combinemos. Por ejemplo, si eliges cojines en tonos pastel, como los azules, los malvas, los grises o los cremas, lograrás un ambiente luminoso y acogedor. Si, por el contrario, eliges cojines en tonos vivos, como el azul intenso, el verde musgo o el granate, harás que tu sofá gane protagonismo decorativo en tu salón.

Las últimas tendencias abogan por los contrastes en una misma gama cromática, lo que significa que unimos colores fríos con otros que también lo son. Por ejemplo, las tapicerías grises o en tonos piedra pueden ser un espacio relajado y sereno con cojines en crudo o en otros tonos piedra, mientras que el mismo sofá con cojines negros, blancos e incluso rojos o naranjas adquieren un aspecto más chic y desenfadado.

Si eliges cojines estampados, no te dé miedo a combinarlos como quieras: lisos con rayas, rayas con flores... la única norma que debes seguir es la del color. Y si buscas un ambiente aún más armónico, repite el motivo del estampado sobre tonos distintos en cada cojín.

 

Sobre sofás oscuros

Si tu sofá está tapizado en un tono oscuro, como el gris marengo, el chocolate o incluso el negro, ten presente que el poder de las telas puede llegar a ser aún mayor. Lo mejor es jugar a combinar cojines blancos o crudos, solos o combinados con otros almohadones con telas coordinadas en los tonos del sofá.

 

 

Si la tapicería de tu sofá es estampada, elige cojines que sigan su gama de color y juega a romper la monocromía con uno o dos cojines lisos totalmente distintos. ¡Verás cómo cambia! Atrévete a jugar con los tamaños y las texturas. Brocados y terciopelos dan más calidez a sofás de chenilla o piel, mientras que cojines con pasamanería o bordados dan un aire sofisticado o un sofá de líneas simples. ¡Y no olvides el poder de los complementos en tu sofá! Mantas y plaids, siguiendo las mismas reglas, te ayudarán a lograr el resultado que buscas.

Publicado el 25/03/2011

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